
Había una vez un niño que tenía mucho sueño, y se durmió. El niño empezó asoñar que el metía hartos billetes y que al final del año iva a tener harta plata para sus vacaciones, metía de $20.000, de $10.000, de $5.000, de $2.000, de $1.000, de $500, de $100, de $50 y de $10, pero un billete estaba encantado y le hechó un encantamiento a la alcancía, la alcancía tan pesada que era se llebaba lo puros billetes y le dejó solo las monedas bajas, por ejemplo solo las de 10 y 50.
El día de las vacaciones abrió la alcancía y solo tenía $2.000 en puras monedas bajas, y descubrió que también todas las alcancías del MUNDO estaban igual por los billetes.
Al día siguiente se compró un KINO y por tanta suerte se lo ganó el día de las vacaciones y se lo repartió entre toda su familia, y viajaron muy felices.