Una vez una mamá coneja que vivía sola en una casa del valle que se llamaba Larina, tuvo 1 solo hijo, eso era muy raro porque las conejas normalmente tienen como 15 hijos, Larina como quería mucho a su hijo le puso "Saltarín". Al mes de vida la mamá de Saltarín vio que Saltarín saltaba 10 metros de altura y ella tan sorprendida que casi se desmaya. La mamá Larina le advirtió que no saltara en partes donde hubieran ramas filudas, hojas con veneno y en árboles pequeños. Pero paso un buen tiempo y Saltarín empezó a ir al colegio, por mientras que iba al colegio todos los días su mamá hacia la comida preferida de él, que era pastel de zanahorias. Un día después del colegio, Saltarín fue a la casa de su mejor amigo Ricardo, Saltarín jamás le había dicho a su amigo que él saltaba 10 metros de altura pero como le tenía tanta confianza Saltarín le contó y Ricardo dijo: que te apuesto que no tocas la rama más alta de el árbol mas grande del valle, Saltarín le dijo que si, Saltarín se preparo, movió la cola y poomm salto, toco la ultima rama y Saltarín le sacó pica porque si la tocó, y de repente cuando estaba cayendo se cae a una rama y desde hay entonces recuerda que su mamá le había prohibido caminar por hay. Saltarín grito: Ricardo busca a mi mamá Larina y dile que estoy atrapado aquí. Ricardo fue y después de 15 minutos llegó la mamá con el amigo de Saltarín, en esos momentos Saltarín se intento liberar, y por suerte se logro liberar, pero quedo colgando de la rama, Saltarín se sostenía con una sola pata, la mamá Larina dijo suéltate y yo te atrapare, pero después te castigaré y no te haré más puré de zanahorias por una semana. Después de que la mamá digiera eso Saltarín se soltó, pero lo castigaron y no pudo ir a la casa de su amigo y tampoco comió pastel de zanahorias. Al final todos fueron felices, y Saltarín creció y hay pudo saltar 1000 metros de altura y Saltarín tubo muchos hijos saltarines.

