viernes, 16 de septiembre de 2005

El pedazo de hilo embrujado

Había una vez en que yo hacía una pulsera para mi mamá, pero cada día yo seguía poniéndole mostacillas y al día siguiente estaba sin nada, en un ratito más pensé que pudo caerse sola y empecé de nuevo.

Al día siguiente se cayeron de nuevo, empecé de nuevo pero en la noche lo dejé con algo pesado para que no se cayeran y también me quedé despierto vigilando. Entonces pasó que la canasta se cayó y el hilo se empezó a mover y votó las mostacillas, se estiró un poco y recogió la canasta y se la puso encima como si no hubiera pasado nada y me dije a mi mismo que el hilo debe estar embrujado y lo decidí cambiar.

Al día siguiente puse un nuevo hilo, me quede de nuevo despierto y vigilé si habían cambios o no. El hilo no se movió en toda la noche, y el otro hilo lo corté en mil pedazos para que no pasara nada y así nada nos molestaría en la noche.

6 comentarios:

Brian Hunter dijo...
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La Libélula dijo...

Que buen cuento pollito, el hilo molestaba casi tanto como la hamster en la noche, jajaja!

Un besito

Yvette
La Libélula

Gonzalo Araya I. dijo...

Eso pasa con algunos hilos que son alérgicos a las mostacillas, no están embrujados. Sólo que no pueden contener las mostacillas por que les hacen mal

Un besito mi pollito lindo

Carly dijo...

mira el hilo malulo..no quería ser pulsera para tu mamá.

Creo que hay que hacer pruebas de hilos antes de hacer una pulsera verdad?

Un gran abrazo...

Hoichi el desorejado dijo...

:) linda historia, tambien te felicito por "El pino en la colina" que me ha gustado mucho.

Jairo Ballesteros dijo...

Es bueno que recuerdes el cuento de la gallina de los huevos de oro. El hilo que mataste era mas importante que la pulsera. Piénsalo, tendríamos una nueva raza de hilos.
Jairo Ballesteros