
Había una vez una niña llamada Lorena de 10 años que iba a su primer día de clases, y en el camino se encontró con un niño que se llamba Felipe de la misma edad y que también iba a su primer día de clases en el mismo colegio que Lorena, entonces se sentaron en una banca conversaron:
Felipe: Hola, ¿cómo estas?
Lorena: Bien y ¿tú?
Felipe: ¿cómo te llamas?
Lorena: Me llamo Lorena, ¿y tú?
Felipe: Me llamo Felipe
Y siguió la charla hasta las 2:00, se habían olvidado completamente del colegio entonces se fueron a sus casas, las mamás les preguntaron:
mamás: ¿cómo te fue en el primer día de clases?
Felipe y Lorena: Super bien.
Entonces sonó el telefono (ring - ring) y era la inspectora que llamaba para avisar que Lorena y Felipe no habían venido para el primer día de clases, y se ganaron un castigo tan grande que mejor le contaran toda la historia en realidad, entonces las mamás sientieron lástima y les levantaron el castigo. Y Lorena y Felipe aprendieron la lección de no faltar nunca a clases.