
Un día en que yo estaba muy aburrido y no tenía nada que hacer, y de pronto se me ocurrió inventar una rueda para mi hámster que se moviera por toda la casa y se divirtiera, pero como yo le pongo unos ingredientes más a la rueda, se me ocurrió ponerla en el horno para que se secara el cemento que le puse, y dos horas después vi la rueda y apareció una motoneta, pero era muy chiquitita para mi, y se la di a mi querido hámster y lo raro es que aprendió al tiro a moverla, y también podía volar, le fabriqué también unos lentes negros y un casco por si llegaba a caer pero por suerte no sucedió y anduvo por toda la casa feliz de la vida.
A los 2 días después se la quería quitar porque había roto 5 vasos, 2 floreros y unos adornos pero lamentablemente se me había olvidado ponerle frenos, y no la puede parar, hasta que chocó con la pared y se destruyó la motoneta, y por suerte mi hámster no salió mal herido y cuando regresó a su casita no salió muchos días por el miedo, solo salía para comer y tomar agua, y nunca más se subió a algo peligroso.