lunes, 1 de agosto de 2005

El conejo Saltarín

En una tarde de sol a un niñito chiquitito le conpraron un conejo que saltaba y reboloteaba mucho, el niño se alegró y le gustó y le quiso poner Saltarín.

Saltarín podía escalar paredes y trepar árboles pero lo único que le gustaba más era escalar hasta el techo de un edificio, el siempre trataba de escalar los edificios pero el niñito lo impedia y durante la noche como sabían ya que le gustaba trepar a los edificios lo amarraron con una cuerda hasta que Saltarín tuvo una idea, como los conejos tienen que usar tanto los dientes decidió mascar y morder la cuerda hasta que se rompiera y lo logró, se escapó por un rato de la casa a un edificio y lo trepó pero saltó tan alto que no vió un trampolin y saltó sobre él sin darse cuenta y se cayó del edificio y tuvo la suerte de que paso un hombre y lo atrapó.

Al día siguiente el niño quería darle comida y vió que no estaba, pero el niño tuvo también tanta suerte que vió pasar al hombre que tenia a Saltarín, se lo pidió y el niñito quedó muy feliz de ver de nuevo a su conejito Saltarín y el conejo y el niñito quedaron muy felices para siempre.

Saltarín, quedó con una enseñanza, nunca más se iba a subir a los edificios.

7 comentarios:

Gonzalo Araya I. dijo...

Que suerte tuvo realmente Saltarín. Si no lo hubiera atrapado ese hombre habría quedado pegado en el suelo.

Un besito de tu papá

La Libélula dijo...

Me imagino las orejas de ese Saltarín volando por los aires!! que suerte la de ese conejín!!!

Yvette tu mamá Libélula

pequeña (ex barbiet) dijo...

qué desobediente conejito!!

Anónimo dijo...

best regards, nice info »

Anónimo dijo...

hoye te kierro desir ke hescrives mui mall i ke vio nho ce hescrive coñ v ce hescrive coñ b

firrma [T]uu[T]yyyy!!!!

Anónimo dijo...

Ese conejin era muy travieso, si que tenia suerte. =)

Anónimo dijo...

Me gustan los conejos pero no hasi que feos pero tenia suerte